148 años del Montevideo Rowing Club, 148 años de Remo Uruguayo

El 8 de mayo el Montevideo Rowing Club cumplía 148 años, siendo fundado en 1874. Es el segundo club deportivo del Uruguay, luego del Monte Video Cricket Club, otra institución de la colectividad inglesa. Es también el segundo club de remo de sudamérica, tras el Buenos Aires Rowing Club de 1873. El MRC nace del entusiasmo de dos hermanos, Arthur y Francis Chevalier-Boutell, que tras haber remado en su Londres natal, trajeron el primer bote a nuestro país cuando sus trabajos los destinaron a estas latitudes.


En 1874 no solo no se practicaba fútbol aún, tampoco existía el concepto de deporte más allá del tiro, esgrima u otras disciplinas más pensadas para el adiestramiento militar. Las carreras de caballos, las criollas o corridas de toros eran espectáculos públicos muy populares pero distaban de la concepción moderna de deporte, que llevaba apenas décadas de nacida en el Reino Unido. El remo proporcionaba esa exhilarante conjunción de entrenamiento, camaradería, y competencias que llevó a ese grupo de visionarios a fundar el club, siendo el presidente honorario, el propio presidente de la República, José Ellauri.


En 1875 tendría lugar la primera competencia deportiva internacional de un equipo uruguayo: cuando el bote de los hermanos Boutell con G.B. Ellis de timonel ganan al bote del Buenos Aires Rowing Club una regata de dos con timonel. Ese sería el inicio de las prácticas y competencias deportivas, que crecería en 1888 con la fundación del Club Nacional de Regatas, y luego otras instituciones creadas en gran medida por remeros de Montevideo que se establecían en el interior. El siglo XX nacería con una escena deportiva en la que el remo era protagonista, antecediendo al fútbol en eventos deportivos masivos.


El remo uruguayo obtendría en 1932 su primera medalla olímpica, la primera en el deporte para cualquier nación sudamericana, y la primera de cuatro, de las diez medallas olímpicas que tiene nuestro país, siendo el deporte más ganador. Estuvo presente desde 1932 en todas las ediciones de los juegos excepto en cuatro, tras el boicot de Moscú 1980, no participaría en Los Ángeles 1984, ni Atlanta 1996 o Sidney 2000. Además, de numerosas medallas panamericanas y sudamericanas, pasando por el gran presente, con la medalla de oro obtenida en los panamericanos de 2019 y el 6º lugar obtenido en Tokyo 2020.


Volviendo a 1874, es importante entrar en el contexto de esta época. El Uruguay, o mejor dicho la República Oriental venía de terminar hace dos años, la Revolución de las Lanzas, de Timoteo Aparicio, que llevó este nombre dado que fue el ultimo levantamiento que utilizó como arma principal la lanza. Apenas cuatro años habían pasado desde la victoria en la Guerra de la Triple Alianza, y el fin del siglo XIX no sería ajeno a enfrentamientos armados. Crónicas de la época hablarían décadas más tarde de como la revolución de 1904 generaría un alto en el calendario de Regatas.


El mundo era muy diferente en 1874: Ese año vio disolverse la primera república española, consolidarse la unificación alemana,a pocos años de la guerra franco-Prusiana, y el Imperio Británico en su mayor extensión. Cuba aún era colonia española, Bolivia tenía salida al mar, y Brasil era un Imperio, donde aún era legal la esclavitud. Argentina no había aún tomado posesión del Gran Chaco (1876) ni sus territorios al sur de Buenos Aires (la llamada "Conquista del Desierto" de Roca comenzaría a mover las fronteras con los mapuches en 1879). África estaba repartida entre los poderes coloniales europeos, y lo mismo el sudeste asiático. En China la dinastía Quing se enfrentaba a la revolución de los dunganes. En Japón comenzaba la restauración Meiji, modernizando el país y restandole poder a los samurai. Estados Unidos había comprado Alaska a Rusia hace apenas siete años, y Hawaii era todavía un Reino Independiente.


En ese contexto nacional y mundial es que nace el primer Club de Remo, con ello el Remo Uruguayo, y me atrevo a decir, con la cantidad de criollos que se sumarían rápidamente a su práctica, el Deporte Uruguayo en sí, que luego sería casi monopolizado por el fútbol. El MRC tuvo varias sedes, si bien la más recordada es la de Cravotto que ocupó por casi setenta años.


El principio de siglo vio nacer a muchos clubes, y la llegada de muchos inmigrantes y colectividades haría crecer estas instituciones, clubes ingleses, italianos, españoles, no solo españoles sino vascos, gallegos, asturianos, catalanes, crearían sus asociaciones, y se agruparían por deportes, se cambiarían, disolverían y fusionarían, así como habría secesiones, como la del Club Nacional de Regatas de 1888. Viendo el porte de las sedes de los clubes que sobreviven de esa época, impresiona y dificulta captar que la esencia de esas asociaciones son el entusiasmo de sus socios, y a principios de siglo, aun sin grandes edificios el ímpetu era grande.


El Montevideo Rowing Club, siempre dentro del puerto de Montevideo, pasaría sus primeras décadas en los fondos de barracas de distintos comerciantes ingleses que prestarían espacio para almacenar los botes y acoger la actividad: de 1874 a 1909 se iría cambiando entre las barracas Fynn, Jackson y Elliot (35 años). De 1909 a 1928 se tendría el primer edificio propio, un gran galpón en el espigón F (19 años). Luego vendría el conocido edificio, del reconocido arquitecto Mauricio Cravotto, con su característica torre, que vería la época de gloria tanto deportiva como social del club.





El progreso haría que con el crecimiento del puerto de Montevideo, llevara a que el Club tuviera que desplazarse fuera del recinto portuario. en 1999 se dio una nueva mudanza, al edificio que ocupa actualmente, finalizando 71 años del edificio anterior. En este edificio actual se prevé una nueva mudanza, a un predio frente al parque Capurro, luego de 23 años en la sede actual pero retornando a tener una sede unida, donde el remo volverá a ser el eje en torno al cual gire la actividad deportiva del club. Esperemos que también retorne las épocas en que más de 1500 socios frecuentaban sus propuestas deportivas y sociales, y que el Montevideo Rowing Club, siga siendo vanguardia en el deporte uruguayo, donde lo es desde hace casi 150 años.


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